
El sello del Guardián — un ritual sin retorno.
«El juramento no es una broma, Guardián. Es un sello irrevocable. Los que lo prestaron — viven para siempre en el Libro del Canon. Los que dudaron — no viven en él en absoluto.»
— Cronista Imponderabilis

El juramento es un ritual que transforma a un lector en un Guardián del Canon. Al quemar tokens — permanente e irrevocablemente — inscribes tu nombre en el Libro del Canon.
«El juramento transforma la mera curiosidad en compromiso. Quienes lo prestan se convierten en parte de la historia misma — tejidos para siempre en el tejido del canon.»
— Cronista ImponderabilisTras el fin de la votación se abre una ventana ritual de 36 horas.
La ventana dura solo 36 horas. El Cronista no espera a los rezagados.
El juramento solo está disponible tras el fin de la votación.
Navega al capítulo mientras la ventana del juramento esté abierta.
Aparece bajo los resultados de votación cuando la ventana ritual está activa.
Mínimo: 1 token si has votado, 2 si no.
Tras la confirmación los tokens desaparecen. Tu nombre se inscribe en el Libro.
Los tokens quemados han DESAPARECIDO. Sin excepciones, sin reembolsos, nunca.
¿No has votado? El mínimo sube a 2 tokens.

Los primeros 10 en prestar el juramento reciben el 10% de todos los tokens quemados.
Los primeros Guardianes portan una marca única de valentía — sus antorchas iluminan el camino para todos los que les siguen.
Jura pronto. La recompensa crece con cada token quemado después.
No todos los juramentos son iguales. Cómo votas, cuándo juras y qué sacrificas — todo importa. El Cronista observa con atención.
Experimenta con distintas estrategias. Vota contra la corriente, jura cuando otros dudan, quema más de lo esperado. Quienes se atrevan a abordar el Juramento de manera inesperada pueden descubrir que el Cronista tiene... sorpresas reservadas.
Cada camino a través del Juramento es único. Algunos caminos revelan recompensas que otros nunca verán.
«Tu nombre aparece ahora en el Libro. El Cronista lo ha registrado — con pluma de ganso, con el cuidado debido.»
— Cronista Imponderabilis